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Parte II: Uso seguro de
productos
2.2 EQUIPOS PARA
LA PROTECCIÓN PERSONAL
Introducción
Todo producto para la protección de cultivos debe manejarse con
cuidado, observando ciertas precauciones básicas. En algunas situaciones, por ejemplo al
mezclar y preparar un producto, es necesario llevar ropa protectora adicional para su uso
seguro. Los artículos protectores necesarios adicionales aparecen mencionados en las
etiquetas de los productos.
Es un hecho que en días cálidos y húmedos es más difícil usar ropa protectora
adicional que en los días templados o fríos.
Esto se debe a que esta ropa resulta incómoda y a veces puede presentar ciertos riesgos.
Hace falta dar mayor asesoramiento a quienes trabajan en estas condiciones y estas
recomendaciones han sido elaboradas con este propósito.
En este capítulo la palabra "debe" se emplea para indicar las recomendaciones
mínimas aceptables, y las palabras "debería" y "se recomienda",
indican procedimientos comprobados.
Vías de penetración de los productos para la protección de cultivos
en el organismo
Para comprender cómo hay que protegerse de los peligros de un
producto fitosanitario, es importante saber cómo éstos pueden penetrar en el organismo.
Existen tres maneras: por la boca (oral), a través de la piel (dermal) y al respirarlos
por la nariz o la boca (inhalación).
La contaminación más probable es a través de la piel expuesta, cuando se derrama un
producto, por medio de goteras, salpicaduras o el rocío del pulverizador. De allí que el
principal énfasis de estas recomendaciones sea el minimizar el contacto de los productos
para la protección de cultivos con la piel.
El riesgo de inhalación puede ocurrir debido a que algunos productos fitosanitarios son
volátiles o porque el método de aplicación produce partículas líquidas o sólidas, lo
bastante finas como para que se puedan inhalar. Más adelante se describen maneras de
reducir este riesgo.
Si bien la vía oral es la ruta menos probable de riesgo en situaciones de uso normal,
aquí se describen medidas simples para evitar este peligro.
También es importante entender que las precauciones generales para evitar o minimizar los
riesgos se refieren al uso de todos los agroquímicos. Aunque un producto tenga baja
toxicidad, siempre hay que tomar las precauciones descriptas en la siguiente sección.
Precauciones generales de seguridad personal
Los productos para la protección de cultivos se venden en envases
de distinto tipo y, por lo general, el producto concentrado tendrá que diluirse antes de
la aplicación.
Existen ciertas precauciones personales que hay que tomar cada vez que se usa un producto
para la protección de cultivos, para así minimizar los riesgos personales durante el
manejo y la aplicación.
Leer la etiqueta del producto: Siempre lea la etiqueta del producto antes de
usarlo. Si Ud. no entiende las instrucciones, pídale asesoramiento a alguien que sepa
(asesor técnico, vendedor, aplicador).
Observe las precauciones que se recomiendan para usar el concentrado y para aplicar el
producto diluido.
Consiga y use ropa protectora, si así se recomienda en la etiqueta del producto.
Algunos productos para la protección de cultivos deben usarse con más cuidado que otros.
Fíjese en las etiquetas las bandas de color según la categoría toxicológica del
producto, los símbolos de peligro, pictogramas u otra información adicional de seguridad
para saber si hay que tomar mayores precauciones que lo normal.
Evitar la contaminación de la piel: Al vaciar, verter y mezclar el concentrado,
evite salpicaduras o derramarlo sobre la piel o la ropa. Recordar siempre que se debe
verter el producto más concentrado dentro del más diluido. Si un producto salta a la
piel o a los ojos, lávelos inmediatamente. Si la ropa está contaminada, hay que
quitársela y lavarla con detergente y agua, aislada de la ropa de uso común familiar.
Utilice elementos adecuados para medir y trasvasar el producto. Jamás utilice las
manos para mezclar o revolver los líquidos.
Al pulverizar el producto diluido, hágalo siempre a favor del viento y evite
entrar en contacto con el rocío. Evite tocar las hojas recién pulverizadas.
Utilice un equipo de aplicación adecuado, haga el mantenimiento periódico
correspondiente y úselo correctamente. No utilice equipo con agujeros pérdidas o
escapes, pues esto presenta el riesgo de contaminar la piel.
No intente limpiar una boquilla tapada, soplándola con la boca. Límpiela con agua
(si es posible a presión) o con una astilla de madera fina o un cepillo de cerdas.
Higiene personal
La higiene personal es de vital importancia, cuando se usa un
producto para la protección de cultivos.
Al utilizar productos fitosanitarios, no coma, no beba ni fume. No se toque la cara o la
piel con los guantes sucios.
Lávese siempre las manos y la cara antes de comer, beber o fumar.
Además de estas precauciones generales, para reducir los riesgos de contaminación, se
recomienda el uso de ropa de trabajo y a veces, equipo protector adicional como: guantes y
máscaras o protectores faciales o anteojos.
El problema es que en los días cálidos y húmedos, el usar ropa protectora puede ser muy
incómodo y molesto debido al intenso calor.
Para reducir este problema se pueden tomar ciertas medidas:
- Cuando sea posible, use un producto para la protección de cultivos que no requiera el
uso de ropa protectora especial.
- Si esto no es posible, realice la aplicación del producto fitosanitario durante las
horas de menor calor, (por la mañana temprano y /o al atardecer) cuando es menos
incómodo llevar ropa protectora.
Ropa de trabajo
La ropa de trabajo debe ser cómoda y a la vez brindar la
protección necesaria durante las labores agrícolas. |
El requisito mínimo para todo tipo de
aplicación de productos para la protección de cultivos es llevar ropa ligera que cubra
la mayor parte del cuerpo. Esto significa mangas largas, pantalones largos, botas o
zapatos y un sombrero, cuando se pulverizan cultivos altos.
Casi toda la ropa de trabajo es de algodón o poliéster. Mientras más grueso o más
pesado sea el tejido, mayor será su protección contra la penetración del producto. Sin
embargo, estos tejidos más pesados son más incómodos. En lo posible elija ropa gruesa,
que a la vez sea lo bastante cómoda como para usarla durante la jornada de trabajo.
Un ejemplo simple de ropa protectora es el overol o los equipos de PVC impermeables. Una
alternativa es utilizar dos prendas separadas, camisa y pantalón. Esto significa mayor
flexibilidad, puesto que ambas prendas pueden llevarse independientemente o juntas sobre
la ropa de trabajo habitual, según lo que requiera el producto fitosanitario en uso. |

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| El cuidado de la ropa
de trabajo
La ropa de trabajo debe mantenerse en buenas condiciones para que
no tenga roturas o partes gastadas por donde el producto pueda contaminar la piel. El
calzado debe inspeccionarse frecuentemente para ver que no esté dañado y se repare o
reemplace, según sea el caso.
La ropa y las botas de trabajo deben lavarse al término de cada jornada con jabón o
detergente. Hay que lavar la ropa en forma separada y mantenerla en un lugar distinto del
resto de la ropa de la familia.
Protección de las manos, ojos y cara
Al verter, mezclar y vaciar un producto para la protección de
cultivos, se recomienda el uso de guantes y protección para la vista. Puesto que este
proceso se realiza en unos minutos, estas precauciones deben tomarse siempre,
independientemente del calor que haga.
Uso, cuidado y conservación de los guantes
Se pueden comprar distintos tipos de guantes. Algunos dan mayor
protección que otros, según el tipo de producto que se use. Los guantes no reducirán
necesariamente la contaminación del producto, a menos que se usen y cuiden debidamente.
Examine sus guantes detenidamente antes de ponérselos, para ver si hay señales de
desgaste o roturas entre los dedos. En caso de duda, cámbielos.
No se toque otras partes del cuerpo con los guantes mientras esté usando un producto
fitosanitario.
Al terminar, los guantes deben enjuagarse en agua antes de sacárselos.
Al final de la jornada hay que lavar los guantes por dentro y por fuera y luego secarlos,
antes de volver a usarlos.
Existe una amplia variedad de guantes protectores de distintos materiales y diseños. Las
siguientes recomendaciones se refieren a cada situación:
- Elija guantes que le sean cómodos y lo suficientemente flexibles como para asir bien
los envases de productos fitosanitarios y demás equipo. Deben cubrir las muñecas, como
mínimo. Por lo general, no se recomiendan guantes forrados.
- Los guantes de goma de nitrilo dan buena protección contra una amplia gama de productos
para la protección de cultivos.
- Los guantes de goma natural protegen de productos líquidos que han sido disueltos o
suspendidos en agua. Por ejemplo: concentrados en suspensión. También protegen de
productos sólidos, tales como gránulos o polvos. Los guantes de goma no dan suficiente
protección contra productos líquidos que contengan otros solventes; por ejemplo:
concentrados emulsionables.
- Como protección provisoria contra productos acuosos o sólidos, se pueden usar guantes
descartables de polietileno o, en último caso, bolsas de plástico que cubran las manos.
Se deben usar para una mezcla solamente y luego desechar debidamente.
Botas
Si se usan botas, las de goma protegen contra una gran variedad de
productos fitosanitarios. Las botas de cuero no son adecuadas, ya que absorben ciertos
productos y no se pueden descontaminar.
Las botas deben cubrir las pantorrillas y no deben ser forradas. Los pantalones deben
cubrir las botas por fuera, para que las salpicaduras o goteos no caigan dentro de éstas.
Deben lavarse por dentro y por fuera al final de cada jornada, y luego hay que ponerlas a
secar. Hay que examinarlas con regularidad para ver si hay alguna rotura o escape y, si es
necesario, se deben cambiar.
Empleo y cuidado de las máscaras faciales
Las máscaras faciales se usan para proteger la vista y son más
convenientes que los anteojos en días cálidos, pues no se empañan tan fácilmente y
ofrecen mayor protección a la cara.
Examine su equipo detenidamente antes de usarlo para ver si hay daños o roturas. En caso
de duda, cámbielo.
Limpie su equipo protector cuando sea necesario, para asegurar una buena visión después
de usarlo.
Una simple mascarilla facial hecha de material transparente, protegerá cómodamente los
ojos y el rostro, en días cálidos. Estas mascarillas protegen de salpicaduras y no
tienden a empañarse como los anteojos.
Los anteojos son otra forma de protección visual, pero son menos cómodos, especialmente
en climas húmedos. Si se requiere protección a los ojos y no se dispone de una máscara
facial, como alternativa se pueden usar anteojos de seguridad.
Cuando se mezclan polvos, a veces se requiere usar una mascarilla que cubra la boca y la
nariz (no así al pulverizar). Se debe recalcar que estas mascarillas deben desecharse
después de usarlas.
Para ciertas aplicaciones especializadas se requieren caretas antigás para toda la cara o
la mitad de la cara; por ejemplo: aplicaciones en recintos cerrados. Estas deben usarse,
si así se recomienda. Deben limpiarse y mantenerse como lo recomienda el fabricante.
Debido a lo incómodo que son, este tipo de equipo sólo puede usarse por períodos cortos
en días cálidos.
Otros artículos protectores
Las medidas previamente mencionadas ayudarán al operador a
protegerse durante la mezcla, al vaciar el producto y durante la aplicación de éste. Sin
embargo, habrá casos en que se requiere protección extra, debido a circunstancias
especiales.
Estas circunstancias incluyen: protección contra la inhalación de vapores, polvos o
rocío, protección contra productos muy peligrosos, ciertos métodos de aplicación o
características de un cultivo, tales como la pulverización de árboles frutales o montes
forestales.
En estos casos, el equipo necesario aparecerá en la etiqueta del producto. Tales
artículos pueden ser: capas o delantales protectores, botas, mascarillas faciales,
overoles o sombreros.
Las capas o delantales son prácticos para protegerse, cuando se mezcla o vacía algún
producto fitosanitario con formulaciones concentradas y para lavar los envases antes de
desecharlos. Las capas o delantales hechos de plástico (PVC) o de goma, o los de
polietileno, sirven de protección adicional en este tipo de actividades. Para que sea
eficaz, la capa o delantal debe cubrir la parte delantera del cuerpo desde el cuello hasta
las rodillas. Al igual que otros elementos protectores, las capas o delantales deben
lavarse después de usarlos y hay que inspeccionarlos regularmente para ver si tienen
roturas.
Si no se dispone de nada más, se puede usar un delantal hecho de plástico o bolsas
limpias, como una alternativa provisoria. Después de usar, debe desecharse.
Protección contra escapes del pulverizador
Debido a escapes o pérdidas del equipo pulverizador, a veces se
requiere protección extra. Si bien lo primero es mantener este equipo en buenas
condiciones, a veces esto no es posible.
Si se detectan escapes, goteras o pérdidas, se debe hacer algo para evitar que el
producto contamine la ropa y la piel. Se puede cubrir la parte del cuerpo expuesta con una
bolsa de plástico.
Lo ideal es usar ropa protectora, especialmente diseñada para proteger las partes más
expuestas del operario. |
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